El panorama se aclara para Chivas. Por fin ganaron el torneo, bálsamo que inyecta de bríos el proyecto de John van’t Schip.
El triunfo, en cancha del San Luis por 1-0, fue en parte al apoyo anímico que dieron los medallistas olímpicos (Marco Fabián, Miguel Ponce y Jorge Enríquez), pero también por el ímpetu de Carlos Fierro, que entró sin vértigo al área del San Luis, un equipo proclive a la autodestrucción.
El chico Fierro saltó para conectar el centro que envió Marco Fabián y de esa forma sentenciar un juego espeso que no será recordado por sus emociones. Sólo por el primer triunfo de Chivas, que por fin pescó una tras tanto insistir, porque a pesar de que muestra aún carencias y un entendimiento parco, presentó mejor actitud ante la adversidad. Inició arrollador, pero el peso de no concretar parecía venirse encima.
El San Luis de José Luis Trejo, lleno de horas bajas, no dio señales de tener corazón y apenas mantuvo una lucha constante por equilibrar el juego.
Pero Chivas siempre fue más en idea y proceso; sin embargo, erraba a la hora definitiva. Anoche, el técnico Van’t Schip le dio un breve discurso al joven delantero Carlos Fierro, que de motivación vive siempre y ahora también de hacer goles trascendentales.
OEM